La vulnerabilidad no es debilidad, es nuestra medida más precisa de la valentía.
- Breneé Brown
La salud mental es parte de nuestra conversación en el día día de las escuelas, universidades, empresas, equipos de trabajo, deportes y metas personales. Hoy en día todo mundo habla de eso pero sigue existiendo mucha confusión al respecto, y parece que las opiniones están divididas en dos posturas radicales: Los que piensan que la salud mental es debilidad y holgazanería de las nuevas generaciones, o los que piensan que la salud mental debe ser una prioridad antes que el estudio, el trabajo y las metas personales. ¿Existe un punto medio entre ambas posturas?
¿Existe una manera de lograr las metas y ambiciones personales y al mismo tiempo cuidar nuestra salud mental?
La respuesta está en el Fitness Mental. Las situaciones que involucran a nuestra pareja, dinero, salud, familia, trabajo o negocios son la fuente de grandes satisfacciones en nuestras vidas, pero al mismo tiempo pueden ser las fuentes más grandes de estrés y frustración. Es imposible vivir la vida sintiéndonos felices todo el tiempo, es imposible esperar que nada malo nos suceda, y es completamente imposible evitar que las emociones negativas nos afecten. Lo que si podemos hacer es entrenar nuestra mente y desarrollar nuestra propia fortaleza mental.
Así como entrenamos los músculos para ser fuertes, aunque hay días que nos sentimos mal, nos duele todo o nos enfermamos, podemos entrenar nuestra mente para procesar y transformar las emociones negativas, enfrentar los malos momentos, y así vivir la mayoría del tiempo en un estado mental que te genere paz, felicidad, amor, alegría, deseo de lograr tus metas y energía para construir tus sueños.